Presentación de "Alimentos: Conservación y almacenamiento en el Chile Precolombino"

Un distinguido amigo, sociólogo aymara, Simón Yampara Huarache, me decía hace algún tiempo: "Emilio, en la cultura aymara se afirma que el hombre es lo que come".
El libro "Alimentos: Conservación y almacenamiento en el Chile Precolombino", confeccionado por mis queridos amigos Oriana Pardo y José Luis Pizarro, que se presenta oficialmente a la comunidad académica en este momento, tiene aspectos de singular interés para aquellos que hemos dedicado nuestra vida a aprender de las culturas que nos antecedieron en esta región y en nuestro país.
Se observa un valioso equilibrio entre el respeto al conocimiento ancestral, especialmente indígena, y la rigurosidad del mundo científico con sus convencionalismos y consensos que le dan credibilidad en la academia. El lector que se nutra de sus valiosos aportes encontrará una recopilación de las formas de alimentación precolombina que se han encontrado y estudiado a lo largo de nuestro país. No es una sola región ni una cultura, sino un reconocimiento de nuestro país como plurilingüe, pluricultural y "plurialimenticio".
Recuerdo a mi madre aymara que nos enseñaba el valor de las plantas y la importancia de los alimentos; muchos de estos conocimientos de vida los he encontrado nuevamente en este texto. Si Mendel hubiese conocido las líneas puras que lograban las sociedades andinas con animales como las vicuñas y con otras especies vegetales en épocas precolombinas, sus leyes sólo serían una comprobación de lo logrado por estos sabios naturales. Si Pasteur hubiese conocido los métodos de conservación que se narran en este texto, sus avances en beneficio de la humanidad se habrían adelantado y diversificado.
Quiero felicitar a mis amigos Oriana y José Luis e instarlos a seguir produciendo obras como la presente. ¡Qué formidable lección de amor por su tierra y por los más humildes encierran sus páginas!
















